Por los comentarios recibidos, creo que algunos malinterpretaron la entrada anterior. No fueron malas sensaciones las que tuve al llegar a Buenos Aires, solo extrañas y algo difíciles de explicar. No había olvidado cómo eran las cosas en Argentina y tampoco pretendía que hubieran cambiado demasiado, no por escéptico o pesimista, sino porque no pasó una semana –por no decir un día– sin leer un diario o comunicarme con familiares o amigos. Y en especial porque es acá donde viví 31 años.
Claro que hay cosas que me sorprendieron [la inflación ha sido mucho más de lo que imaginaba], pero nada lo suficiente como para despotricar sin límite por todo y contra todo, porque además me parecería injusto. Es imposible no hacer comparaciones a partir de la experiencia de vivir en otros lugares [ciudades, países, sociedades], pero jamás podría decir que en todo pierde la Argentina [o Buenos Aires]; porque encuentro muchas cosas en contra, pero otras tantas a favor.
Lo que quise decir, entonces, con la entrada anterior, es que [como bien lo entendió Emilio Guerra y también me lo dijo Agus Vignale] me sorprendió la diferencia de escala entre una y otra ciudad. No me imaginaba –antes de viajar– que Buenos Aires, siendo tan grande, podría resultarme tan chiquita.



![entretanto [ny]](http://feeds.feedburner.com/wordpress/wHHp.1.gif)
9 respuestas hasta el momento ↓
Caminar // Junio 26, 2008 a 3:00 pm
Yo no interpreté negativamente la entrada anterior.
La construcción de los espacios es subjetiva. Es perfectamente lógico que, viniendo de NY, veas a los espacios de Buenos Aires “chiquitos”.
Cuando yo vuelvo, me pasa lo contrario. Acostumbrado al “amarretismo” espacial de la vieja Europa, alucino con las avenidas (que supe llamar “avenidas-en-serio”) y la generosidad de algunos parques. Incluso, algunos hitos monumentales de BAires son comparables a los de algunas ciudades norteamericanas.
Espero, supongo y deseo que la estés pasando muy bien.
Abrazos.
pd: a propósito (y sin ánimos de ponerme hincha-pelotas) el link a “las ciudades más grandes” no habla de la “grandeza” las ciudades. Una cosa es la morfología urbana (que es, me parece, a lo que hacés referencia) y otra, la demografía. Otra cosa, además, es la composición demográfica. Supongo que esa será otra cosa que te estará impactando: en BAires ¿no te parece todo el mundo igual? La falta de diversidad sí que le da un toque de “ciudad chiquita”.
dakiPIN // Junio 26, 2008 a 4:54 pm
Hola Matías.
Qué bueno que estés en Buenos Aires!
Nosotros estamos por viajar en unos días y la verdad que desde hace un tiempo las ganas de ir se están confundiendo con miedo.
No sé que encontraré, que sentiré… y eso me asusta.
Donde nací, donde crecí y me formé…
Donde a la hora de decir adiós quedarán todos nuestros afectos. Me encantaría encontrar una Buenos Aires linda, vivible, justa.
Más allá de las comparaciones que son inevitables.
Me quedo con el comentario de los que hablan de disfrutar de todo aquello que tanto se extraña cuando se está lejos.
Un beso y que lo disfrutes!
nieves // Junio 26, 2008 a 8:04 pm
claro que te entiendo!!!! cómo no?!! estuve hace dos meses en new york por primera vez… y te aclaro que en mi caso no sólo cuestión de espacio, sino de miradas, tb adhiero a esa manía nuestra de protestar por todo… y esquivarle a lo que en un momento acordamos que nos daría garantías y seguridades a todos… la constitución, no??… bueno, un abrazo y feliz regreso porque después de todo uno sigue queriendo al terruño…
Andrea Fernández // Junio 26, 2008 a 10:16 pm
Hola Matías!
Esa es la sensación al llegar. Ni más ni menos, ni buena ni mala: Buenos Aires , siendo tan grande, resulta chiquita comparada con New York. Es curiosa la sensación de tener que acomodarnos espacialmente a nuestra propia ciudad. Lo mismo pasa al revés: NY es grandísima comparada con Bs As. NY es otro mundo. Es imperdible. No te echa. Me gustaría vivir allí un tiempo. Bs As es hermosa. Es amplia. Tiene una luz especial. La gente se mira por la calle y empiezan historias. En el top ten de las comparaciones: la comida en NY es muy mala.
Matías, “entretanto” disfrutá Bs As saboreando pasta casera en Il Materello, muy cerquita de La Bombonera. Muy buena cocina en Red, en el Sofitel de Puerto Madero. Parrilla rica y barata en El Desnivel, en San Telmo, uno de los lugares más cosmopolita de la ciudad. Si estás en microcentro no dejes de pasar por Mineral, en Reconquista y Córdoba, son 3 franceses que con pizca de sofisticación y buena cocina, renovaron el menú to go para oficinistas (además son amigos). Uno de mis preferidos: Dadá, en San Martin 941 (en la tarjeta dice Downtown!) simple, rico y moderno. Olvidate de Starbucks, abrió hace un mes y hay cola de gente a toda hora.
Te mando saludos !!
Andrea
maggie // Junio 27, 2008 a 5:54 am
que lo entendimos bien señor, no sea paranoico.
saludos,
continente // Junio 27, 2008 a 4:49 pm
Que no es paranoia che…
venusina // Junio 27, 2008 a 8:56 pm
Matías, es difícil hablar de la tierra cuando uno vuelve. Teme decir lo que ve sin caer en la indolencia, pero sólo los que nos fuimos sabemos qué queremos decir. Duele, pero nunca se pierde la esperanza, el cariño, ni las ganas de que todo mejore. En muchos sentidos nuestra tierra es y será irremplazable, como una raíz que prevalece mas allá de toda diáspora. Saludos y que sigan tomando la teta, que fortalece.
Matías Maciel // Junio 28, 2008 a 12:46 am
Como bien decís, amigo Caminar, me refiero a la morfología urbana. Y sí, la falta de divercidad hace a una ciudad mucho más chiquita y, en algún sentido, también aburrida.
¿En serio, Andrea, te parece muy mala la comida en NY? Creo que hay de todo y muy buena, incluso a buen precio. Comparado ahora con los precios en Buenos Aires, diría que hasta es barata. Gracias por tus recomendaciones para comer en estas vacaciones.
Ay, Maggie… Continente saltó por mí, ja… Gracias a los dos por andar siempre por acá.
DakiPIN, Nieves, Venusina, muchas gracias por sus mensajes.
chango glamour // Julio 7, 2008 a 12:17 am
Creo que la mención de “Nico Repetto” puede hacerte ver todo como un agravio.