entretanto [ny]

Flores de plomo

Febrero 17, 2008 · 17 comentarios

El tipo me habrá odiado cuando lo apunté con la cámara. Faltaban minutos para las cuatro de la tarde, pero a él le parecía una eternidad. Quería entregar esas flores cuanto antes [en realidad, deshacerse de ellas], ya más pesadas que el banco donde esperaba sentado, más llamativas que la eme de McDonalds. Qué necesidad tenía yo de sacarle una foto, si solo era un tipo enamorado dispuesto a cumplir con la moderna tradición sanvalentinesca. Y yo que no rendía clemencia al ruego de su mirada, a doce o quince metros más allá de mi lente. Los preparativos habían empezado temprano, cuando guardó en una bolsa blanca la muda de ropa que vestiría cuando saliera del trabajo. Ahora eran las cuatro y cinco, pero ella no había llegado. Giraba la cabeza a un lado y a otro con la esperanza de verla acercarse desde lejos y salir en su búsqueda para adelantar el encuentro, pero no había caso. Era ahí, en la avenida Roosevelt y la calle 58, en ese triangulito de Sunnyside que no alcanza a ser plazoleta. Estiró el cuello para confirmar que no le había dicho Roosevelt y 58 cuando en realidad era 57, pero estaba bien, aunque ya se hubieran pasado trece minutos de las cuatro y yo volviera a apuntarlo con mi cámara. Horas más tarde, por supuesto, sería mi turno.

sanvalentin2008.jpg

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