entretanto [ie]

Tiempo de revistas [Actualizado]

Enero 4, 2008 · 11 comentarios

Soy de los que no pueden pasar por un kiosco de diarios y revista sin pararse a leer los títulos de cuanta publicación conozca o desconozca. No recuerdo desde cuándo, podría decir desde siempre. En los frondosos y coloridos puestos porteños, en los más comunes kioscos de barrio y también en los humildes kiosquitos de pueblo. Recuerdo, por ejemplo, mi andar por la calle Florida, donde podía paraba una y otra vez, en el mismo recorrido, para ver las mismas portadas y leer los mismos titulares. De haber podido habría comprado muchas más revistas que las que compré.

La revancha, según parece, me llegó en Nueva York donde la calidad promedio de las revistas es muy superior a las que se publican en Buenos Aires y, más importante, mucho más accesibles por su sistema de suscripción y distribución. A poco de nuestra llegada, comenzamos a recibir The New York Times [gracias a unos amigos]. Más tarde, Fer me regaló una suscripción a The New Yorker; sumé New York Magazine por recomendación de uno; Esquire por consejo de otro; GOOD por descubrimiento propio; Rolling Stone, cortesía de Neil; y, desde esta semana, Time Out, obsequio de PW. Además, recibo cada número de Gata Flora y Alma Magazine, gentileza de sus responsables. Ya intuyo que es algo que comenzaré a extrañar mucho cuando deba partir de Nueva York.

Nota: Acabo de advertir que ya había hablado alguna vez del tema.

Actualización: Recomiendo esto que escribió Hernán [amigo también en NY]. Recién chateábamos y nos sorprendíamos de la similitud entre el primer párrafo de su post y el primero de este mío, en particular porque los habremos escrito casi al mismo tiempo y sin haber hablado del tema recientemente. Tiene que ver con la compartida obsesión con los diarios y revistas en papel.

Categorías: Menudencias · Nueva York · Recomendaciones · Revistas · Vida cotidiana

11 respuestas hasta el momento ↓

  • maggie (la de spain) // Enero 4, 2008 a 5:04 am

    me encantan las revistas.
    y me gustaría recibir todas las que nombraste.
    y le monde diplomatique.

  • Payito // Enero 4, 2008 a 10:27 am

    Yo ayer sume Gatopardo. Vivo frente a un kiosco de revista es imposible no leer los títulos y pispear (amigo mediante) todo.

  • Ana // Enero 4, 2008 a 1:17 pm

    Te lo dije antes si no me equivoco… te envidio!!!
    Comprate todas las que puedas. Y antes de ayer me enteré que no sale más Premiere. Muero por un ejemplar de The New Yorker y me fascinan las fotos de Esquire.

  • Rosario // Enero 4, 2008 a 5:01 pm

    ja! Pero por lo que leí me parece que él sí los compraba!

    A mí me copa leer revistas en la peluquería, o sala de espera del dentista.

  • Matías Maciel // Enero 5, 2008 a 2:18 am

    Maggie, de el Dipló leo cada tanto los artículos que me llegan por correo electrónico. En una época compraba la versión en papel, después me cansó.

    Payito, en Buenos Aires tengo Gatopardo desde el #50 hasta la edición de julio de 2006. En NY la conseguí solo de manera esporádica. Una pena.

    Ana, es cuestión de oportunidad. La sequía volverá.

    Rosario, admito que no esperaba los diarios de madrugada como Hernán, pero intuyo que en la misma época los leía con una devoción similar. Los fines de semana, en particular, llegaban tres diarios a casa: Clarín, La Nación y Página/12.

  • antonio // Enero 5, 2008 a 8:04 am

    Yo detecté la dualidad, pero pensé que se debía a que habíais hablado el día anterior del tema y eso os movió al mismo análisis. Cosas curiosas de la red.

  • Laura // Enero 6, 2008 a 10:38 am

    Qué lindo! Yo también soy lectora voraz de kioscos al paso y de revistas de peluquería y consultorios.
    Por estos pagos leo todo, todo por internet, y me reservo el placer en papel para El País los domingos y feriados y además compro varias revistas, entre ellas Esquire (lleva dos números en España) y Elle (sí, lo admito, la leo).
    Saludos.

  • maggie (la de spain) // Enero 7, 2008 a 6:00 am

    Le Monde Diplomatique agobia a veces, es cierto. Algunos meses me quedaban sin leer algunas notas porque eran tan largas que necesitaba varios viajes en bus para terminarlo. Y yo soy más peatona digamos.

  • Fabio Reggio // Enero 8, 2008 a 9:47 am

    Muy interesante esta página, sobre todo porque New York es la capital del mundo occidental. Respecto de la atracción de los kioscos que venden diarios, me resultan tan convocantes como los postes de luz. Me gustó mucho leer lo del mozo argentino que dice haber sido de Cabildo y Monroe, por lo que, no me caben dudas, ha comido en Burgio, su famosa pizza, que todavía sigue vendiéndose y va contra todas las reglas del siglo, chorrea aceite y el entorno corresponde a 1950 (salvo dos azulejos). Un saludo desde Buenos Aires, la capital del mundo. Fabio

  • Matías Maciel // Enero 9, 2008 a 12:31 am

    Fabio, muchas gracias por tu comentario. Un gusto.

  • *propósitos… « Cosas que decir // Enero 13, 2008 a 12:27 pm

    [...] sobre este tema cuando casi a la par, mi colega Matías, en Nueva York, sacaba chapa en su blog de lector-de-toda-clase-de-subscripción-habida-y-por-haber. ¡La envidia me [...]

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